Ciudad Rodrigo es un municipio y una ciudad española de la provincia de Salamanca, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Se distingue como el núcleo de población más importante del suroeste salmantino y se considera la capital o centro de servicios de la comarca de Ciudad Rodrigo, el partido judicial de Ciudad Rodrigo y la diócesis de Ciudad Rodrigo, tres entidades íntimamente ligadas aunque con una demarcación ligeramente distinta, dentro de la inmensa llanura del Campo Charro. Tiene los títulos de Ciudad Antigua, Noble y Leal.

Historia

El VerracoCiudad Rodrigo se encuentra situada al suroeste de la provincia de Salamanca, de cuya capital dista algo más de ochenta kilómetros, a muy pocos kilómetros de la frontera portuguesa por el oeste y también a pocos kilómetros del límite de Cáceres por el Sur. La configuración urbana del Ciudad Rodrigo actual se debe precisamente a esa encrucijada en que se encuentra situada, situación fronteriza y por ende guerrera.

Primitivo castro wetón fortificado, que a decir de algunos historiadores llevó el nombre de Miróbriga, fue conquistada por romanos que, entre otros vestigios, dejaron las tres monumentales columnas que hoy forman el escudo heráldico de la Ciudad, haciendo de ella un punto neurálgico para sus campañas contra las guerrillas lusitanas.

Las invasiones bárbaras la destruirían, volviendo a resurgir aunque con menos pujanza para ser nuevamente asolada por los árabes.

Castillo de Enrique II de TrastámaraTras un intento de repoblación en tiempos de Alfonso VI a cargo del Conde D. Rodrigo, de donde toma su actual nombre, no sería repoblada definitivamente hasta el año 1.161 por Fernando II de León, como baluarte contra el enemigo musulmán, así como contra el naciente reino portugués.

Este rey sería el gran benefactor de la Ciudad, la rodearía de murallas, que aunque reformadas, principalmente en el siglo XVIII, aun circundan la Ciudad. La dotaría igualmente de silla episcopal, iniciando la construcción de una magnífica catedral.

Los siglos XV y XVI serían los de mayor esplendor de la Ciudad, construyéndose innumerables monumentos religiosos, así como multitud de palacios y casas solariegas, muchas de las cuales aun se conservan dándole a la Ciudad un especial aire señorial.

CatedralEntre los monumentos religiosos habría que destacar, además de la Catedral, por supuesto, la Capilla de Cerralbo, de estilo herreriano, mandada construir por el Cardenal Pacheco, la iglesia de la Venerable Orden Tercera, neoclásica o la iglesia de San Pedro-San Isidoro, donde confluyen estilos tan diversos como el románico, el mudéjar, el gótico, el renacentista y el neoclásico.

De los edificios civiles destacan varios palacios como por ejemplo la Casa de los Águila, el palacio del I Marqués de Cerralbo y la Casa de los Castro. Son también muy interesantes el Ayuntamiento, la antigua Audiencia, el Hospital de la Pasión (uno de los más antiguos del mundo que continúa prestando sus servicios) y entre las obras militares destaca el castillo (hoy Parador de Turismo), levantado por el rey Enrique II, aunque quizá el conjunto monumental más importante sean el foso y muralla, comenzadas a levantar en el siglo XII y que a lo largo de la historia han sido reformadas, especialmente en el siglo XVIII para adaptar sus defensas a la artillería.

WellingtonGuerras y destrucciones asolarían la Ciudad, la de Secesión de Portugal, la de Sucesión al extinguirse la Casa de Austria y por último, en el siglo pasado la Guerra de la Independencia, que tras un duro asedio de varios meses sería conquistada por los ejércitos napoleónicos. La Ciudad sería liberada meses después por Lord Wellington, al que las Cortes de Cádiz concedieron el título de Duque de Ciudad Rodrigo.

Después llegaría por fin la paz y desde entonces Ciudad Rodrigo trabaja por ser una Ciudad moderna y dinámica, pero con un enorme respeto a su esplendoroso pasado que trata de conservar a través del estudio de su historia y conservación de su enorme patrimonio monumental. Patrimonio que hizo que en el año 1.944 fuera declarado su recinto amurallado como Monumento Histórico Artístico.

Cultura

Fiestas y festivales

  • San Sebastián, (20 de enero). Celebración del día del patrón de la ciudad.
  • San Blas, (3 de febrero). En el cercano Monasterio de La Caridad, localidad de Sanjuanejo, se celebra una especie de romería en la que, según la tradición, todo aquel que se ponga en el cuello la gargantilla bendecida previamente por el santo, y lo mantenga hasta el miércoles de ceniza, no padecerá infecciones de garganta.
  • Carnaval del Toro Es la fiesta más importante. Se celebra coincidiendo con las fechas anteriores a la Cuaresma (febrero o marzo). La plaza mayor se convierte en un coso taurino de madera que construyen muchos de los ciudadanos de la localidad. Una peculiaridad de esta plaza es su forma rectangular. Es la celebración más conocida y famosa de la zona, de gran interés turístico nacional e incluso internacional. La tradición perdura, y los encierros, corridas y capeas son el principal atractivo de esta festividad. En Ciudad Rodrigo se corrían toros ya en 1417, así lo atestigua su documento más antiguo.
  • Martes Mayor, generalmente segundo martes del mes de agosto. Cada año, en el mes de agosto, se celebra este día en el que las calles de Ciudad Rodrigo se convierten en algo parecido a un mercado medieval. La hostelería y el comercio locales salen a la calle a exponer desde los productos típicos de la tierra, hasta recuerdos para turistas, pasando por la posibilidad de degustar la gastronomía de la zona. La celebración de mercado ha sido también tradicional en Ciudad Rodrigo durante todos los martes del año. En 1475 los Reyes Católicos concedieron a la ciudad, como premio o compensación por los continuos asedios que su situación fronteriza con Portugal le propiciaba, el privilegio de celebrar cada martes un mercado franco, para atraer a los comerciantes y facilitar a los mirobrigenses la compra de todo tipo de productos. En 1990 el Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo, recordando este momento de la historia, decidió crear un día de mercado franco, al que se llamó Martes Mayor.
  • Feria de teatro, generalmente a finales de agosto. Cada año acuden a ella decenas de compañías teatrales, tanto nacionales como internacionales, para representar sus obras. Es de gran interés turístico, un atractivo principal para los amantes de la cultura y el teatro.

Monumentos

  • Castillo de Enrique II de Trastámara. Mandado construir por el rey Enrique II en el año 1372, con modificaciones posteriores (torre caballera, 1466-1472, y barrera interna, Antonio del Águila, 1507). En la actualidad es un Parador Nacional.
  • Catedral de Santa María: del siglo XII al XIV. Iniciada bajo el reinado de Fernando II de León es románica en transición al gótico. La torre se construyó entre 1764 y 1770. De junio a diciembre de 2006 se celebra la exposición Las Edades del Hombre
                          
  • Murallas: comenzaron a ser construidas por Fernando II de León en el siglo XII y tienen más de dos kilómetros de perímetro. Constituyen la muralla interior, de cal y canto. En el siglo XVIII se construyeron los baluartes exteriores en forma de dientes de sierra en piedra arenisca. Hoy cuenta con cinco puertas, la del Sol, la del Conde, la de Amayuelas, la de Santiago y Sancti Spiritus, habiendo perdido la antigua falsa puerta «del Rey» frente a la Torre de la Catedral. Falta la puerta que está colada abajo.
  • Capilla de Cerralbo: de estilo herreriano, de Juan Ribero de Rada, siglos XVI y XVII. Levantada «para hacer sombra a la catedral» como panteón funerario de la familia Pacheco, gracias a la intercesión del Cardenal Francisco Pacheco de Toledo, tras la negativa del Cabildo de la Seo civitatense a derribar parte de la capilla mayor para hacer girola para enterramiento de dicha familia. Iglesia parroquial de «El Sagrario de la Catedral» desde finales del siglo XIX, cuando la familia la cedió a la Diócesis. Varias pérdidas artísticas en esa donación, aunque aún alberga piezas importantes, como el retablo, en madera de nogal, obra del ensamblador mirobrigense Alonso de Balbás, con un extraordinario tabernáculo, el óleo de La Inmaculada del sevillano Domingo Martínez, o la estatua orante del último Marqués y el frontal de altar de la capilla del lado del evangelio, obras de Mariano Benlliure.