Burgohondo es un municipio de España perteneciente a la provincia de Ávila, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Está situado en el Valle del Alto Alberche, en las faldas de la Sierra de Hoyocasero, entre las sierras de Gredos y la Paramera.

Historia

Los datos más antiguos que se tienen sobre asentamientos humanos en estas tierras del alto Alberche, se refieren al pueblo vetón, guerreros de raza celta, que se establecieron en la Meseta hacia el año 700 a. de C. Atribuidos a este pueblo son los Toros de Guisando.

Durante la dominación romana estas tierras pertenecieron a Lusitania .
A principios del siglo VIII, la penetración y posterior dominación musulmana acabaron produciendo un corte profundo en su historia, su casi desestructuración social acabaron convirtiéndolas en «tierra de nadie», su posterior condición de «zona de paso» de expediciones militares, tanto cristianas como musulmanas, terminaron por poner fin a sus organizaciones económicas y sociales, reduciendo notoriamente su población.
Hasta el siglo XI no se conoce la participación de Ávila y su provincia en la Reconquista, así Martín Carramolino, en su Historia de Ávila nos cuenta el siguiente hecho, acaecido en 1090, durante el reinado de Alfonso VI.

Monumentos

  • Abadía de Burgohondo

Se trata del monumento más emblemático de la localidad, y es conocida como la Colegiata Abadía de nuestra Señora de la Asunción. Su fundación acaeció a finales del siglo XI (Ver Calvo Gómez, J. A, El Monasterio de Santa María de Burgohomdo en la Edad Media. Ávila 2009) en plena época de la repoblación de la franja central peninsular. A ella vinieron clérigos regulares de la Orden de San Agustín que la fueron ampliando y embelleciendo hasta su extinción, a principios del siglo XIX. Fue verdadero centro religioso y económico de la zona. De ella dependieron los pueblos que están en su entorno.

 

  • Ermita de San Roque

Son muchas las leyendas que se cuentan en Burgohondo al referirse a San Roque, reflejo de las creencias populares, frecuentes en las zonas rurales de toda la geografía española. Unos hablan de un pleito por el espacio que ocupa la ermita con el pueblo vecino, y tantos años rival, de Navaluenga.

La mayoría habla de una gran peste, la temida y devastadora enfermedad de siglos pasados, bajo cuyos efectos perecieron muchos habitantes del Valle del Alberche. Siendo que Burgohondo se libró, nadie de sus vecinos quedó contagiado, lo que sin duda se interpretó como intervención milagrosa del santo. En conmemoración de aquel milagro se erigió la ermita y, desde entonces, se celebran grandes fiestas en su honor. Los hombres de los pueblos cercanos venían a pedirle salud, y cuentan que fueron muchos los que se curaron.

  • Ermita de Los Judíos

La ermita de la Vera Cruz, conocida en el pueblo como ermita de los Judíos, es el único testimonio que tenemos de la presencia judía en nuestro Burgohondo, anotada en los inventarios de Madoz en 1845. Así como la secular tradición en torno al Barrio de los Judíos, hoy de la Esperanza.

Cuando las Cortes de Toledo en 1480 decretaron la obligación de que los judíos habitaran en una serie de calles agrupadas, en lo que se dado en llamar la Ley de juderías separadas, pudieron haber provocado el surgimiento de una aljama en Burgohondo. Hasta ese momento, la tolerancia de la que disfrutaban hace que los datos sobre sus actividades sean difíciles de especificar., si bien cabe suponer que se dedicasen a parecidos menesteres que el resto de la población, fundamentalmente agricultura y ganadería. Cabe la posibilidad de que se vieran obligados a pagar los impuestos que les gravaban a la Abadía, en atención al peculiar señorío monástico bajo el que se encontraban, y que fuera a esta Colegiata, y no al rey, donde recalaran las rentas de la aljama burgohondeña.

A partir de 1492 la Cofradía de la Vera Cruz, que se encarga de acompañar a los familiares y pedir por el alma del cofrade difunto, empieza a celebrar en ella los Cabildos de la Hermandad, hasta que, en 1928, el Ayuntamiento decide apropiárselo, en atención a qu en él se guarda el carro de los muertos.

  • El Zaire

Otra singular y bella construcción, de profunda significación histórica, es el grupo escolar denominado «EL ZAIRE», levantado en granito por los años 50, de gran mérito social, al haberse construido con el trabajo y aportación de los vecinos de Burgohondo.

El proyecto arquitectónico existente desde 1948 y el presupuesto de la obra, cuyo valor ascendió a 979.562 ptas. con 49 céntimos, fueron aprobados por el Ayuntamiento con fecha 30 de abril de 1953. Se inauguró solemnemente el 23 de octubre de 1955, con la asistencia de las autoridades locales y provinciales y el pueblo de Burgohondo. En la actualidad se ha transformado en alojamiento y restaurante.

  • Las Umbrías

Se llama así a una serie de caseríos que, formando barrios, se distribuyen en la sierra, en los alrededores de Burgohondo. Los barrios se localizan en la zona llamada de las Umbrías. Estuvieron habitadas hasta la década de los 50, época en al que comienza el éxodo rural. En el año 1955 aún residían en las Umbrías 735 habitantes, siendo los más poblados Bajondillo con 150 habitantes y La Cendra con 236. Actualmente solo quedan algunos residentes temporales, dedicados principalmente al ganado.

La construcción de las casas se basa principalmente en materiales de la zona: granito, madera, y vegetales para la cubierta, aunque paulatinamente fueron sustituidos por tejas de barro. La madera se usa en las divisiones horizontales y en la estructura del tejado. El adobe solo se usaba en algunas casas para lucir el interior.